Saltar al contenido

Alimentación consciente como camino hacia una relación sana con la comida


Comer es esencial para mantenernos vivos, pero lo que comemos también tiene un importante impacto sobre nuestra salud1 y bienestar2. A pesar de ello, raramente prestamos atención a lo que comemos, cuánto, cómo o por qué. Esa falta de atención a la hora de comer explica, al menos en parte, la creciente incidencia de sobrepeso y obesidad. Así, hoy sabemos que las personas tendemos a comer más cuando estamos distraídas3.

Comer frente al televisor, mientras leemos o navegamos por las redes sociales, son solo algunas de las conductas que pueden dar lugar a la desconexión de las señales corporales que nos indican nuestro estado de hambre y saciedad y que, por tanto, deberían determinar nuestra ingesta de comida. Esta desconexión nos lleva a consumir más cantidad de alimentos de lo necesario ya que no hay ninguna señal que nos indique que ya hemos tenido suficiente4. Nuestra conducta de comer pasa entonces a ser controlada por otros factores, como nuestro entorno o la situación en la que nos encontramos.

Podemos saber que nuestra conducta alimentaria está influida por el entorno cuando comemos no porque sentimos la necesidad de alimentarnos sino por la mera exposición a la comida5. A menudo, al estar cerca de un paquete de galletas abierto acabamos por coger una. No porque tenemos hambre, ni siquiera porque nos apetece una galleta. Esto ocurre porque el ver el paquete de galletas activa en nosotros la conducta de comer una. De la misma forma, el olor a pan recién horneado al entrar por la puerta de una cafetería puede incitarnos a comprar una pieza de bollería (“No tengo hambre, pero es que huele tan bien.”).

La evidencia científica indica que la conducta de picoteo entre comidas también aumenta después de comer de forma distraída mientras se realiza otra actividad3. La falta de conciencia y el consiguiente recuerdo distorsionado de la cantidad de alimentos consumida durante una comida influyen en el apetito y, con ello, determinan la siguiente ingesta de alimentos.

La práctica de mindfulness aplicada a la conducta de comer (también conocida como mindful eating o alimentación consciente) ayuda a reconectar con las señales físicas de hambre y saciedad y con ello recuperar la capacidad de auto-regular nuestra conducta alimentaria y prevenir la aparición de conductas alimentarias problemáticas que tienen consecuencias negativas para la salud o pueden llevar al incremento de peso6. Así, se ha encontrado que la práctica de mindfulness reduce el comer situacional descrito previamente, así como los antojos, atracones, y el comer emocional7,8, esto es utilizar la comida como estrategia para regular el estrés y otros estados emocionales, como la ansiedad o el aburrimiento.

Imagen de Wokandapix en Pixabay

Mindfulness es el estado de conciencia del momento presente con la aceptación de los pensamientos, sentimientos y sensaciones físicas que vayan surgiendo, sin juzgarlos ni intentar cambiarlos. En este sentido, mindful eating se puede entender como un entrenamiento en comer despacio, con todos los sentidos, así como en llevar la atención y tomar conciencia de las diferentes sensaciones, emociones, pensamientos y motivaciones que se experimenten en torno a la alimentación. El objetivo último es comprender y moldear la relación que se tiene con la comida, disminuyendo la impulsividad ante la comida y adquiriendo hábitos alimentarios más saludables9.

Es esencial recordar que, como cualquier otra habilidad, el desarrollo de la habilidad para comer de forma consciente requiere tiempo, constancia y paciencia. Ajustar las expectativas y concretar los objetivos ayuda a prevenir la aparición de emociones negativas y la sensación de fracaso que pueden llevar al abandono de la práctica. Finalmente, es recomendable ir despacio, instaurando el hábito de alimentación consciente poco a poco. Los pequeños cambios resultan más fáciles de lograr y, lo más importante, de mantener.

Imagen de Mediamodifier en Pixabay

Entre las diferentes formas de practicar mindful eating o la alimentación consciente podemos encontrar:

  • Prestar atención a lo que estamos comiendo, experimentando su tacto, olor, sabor, textura, la sensación que deja en la boca, etc.
  • Observar los diferentes estados emocionales y pensamientos que nos llevan a comer más o menos y a elegir unos alimentos u otros.
  • Observar el efecto de factores externos (ej., situaciones, lugares, personas, olores, etc.) sobre el deseo y conducta de comer.
  • Descubrir y practicar el reconocimiento de las señales internas relacionadas con el hambre y la saciedad.

Estas estrategias y muchas otras se enseñarán durante el curso de verano “Alimentación consciente y saludable: mindful eating” que tendrá lugar entre los días 27 y 30 de junio. Se trata de un curso abierto a la población general que tiene por objetivo proporcionar información y herramientas para llevar una alimentación e hidratación más saludables.

Todo ésto y mucho más, en el Curso de verano «Alimentación saludable y consciente: mindful eating» los días 27, 28, 29 y 30 de Junio en la Universidad de Navarra (https://www.unav.edu/web/cursos-de-verano/alimentacion-consciente-mindful-eating-y-saludable-informacion).

Iryna Rachyla Khoreva. Personal Investigador. Centro de Investigación en Nutrición (CIN) de la Universidad de Navarra.

Referencias

1 Bleich SN, Jones-Smith J, Wolfson JA, Zhu X, Story M. The Complex Relationship Between Diet And Health. Health Affairs. 2015;34(11). doi: 10.1377/hlthaff.2015.0606

2 Firth J, Gangwisch JE, Borsini A, Wootton RE, Mayer EA. Food and mood: how do diet and nutrition affect mental wellbeing? BMJ. 2020;369:m2382. doi: 10.1136/bmj.m2382

3 Robinson E, Aveyard P, Daley A, et al. Eating attentively: a systematic review and meta-analysis of the effect of food intake memory and awareness on eating. Am J Clin Nutr. 2013;97(4):728-742. doi:10.3945/ajcn.112.045245

4 Belfort-DeAguiar R, Seo D. Food Cues and Obesity: Overpowering Hormones and Energy Balance Regulation. Curr Obes Rep. 2018;7(2):122-129. doi:10.1007/s13679-018-0303-1

5 Stroebele N, De Castro JM. Effect of ambience on food intake and food choice. Nutrition. 2004 Sep;20(9):821-38. doi: 10.1016/j.nut.2004.05.012. PMID: 15325695.

6 Kristeller JL, Wolever RQ. Mindfulness-based eating awareness training for treating binge eating disorder: the conceptual foundation. Eat Disord. 2011 Jan-Feb;19(1):49-61. doi: 10.1080/10640266.2011.533605. PMID: 21181579.

7 Alberts HJ, Thewissen R, Raes L. Dealing with problematic eating behaviour. The effects of a mindfulness-based intervention on eating behaviour, food cravings, dichotomous thinking and body image concern. Appetite. 2012 Jun;58(3):847-51. doi: 10.1016/j.appet.2012.01.009. Epub 2012 Jan 10. PMID: 22265753.

8 O’Reilly GA, Cook L, Spruijt-Metz D, Black DS. Mindfulness-based interventions for obesity-related eating behaviours: a literature review. Obes Rev. 2014 Jun;15(6):453-61. doi: 10.1111/obr.12156. Epub 2014 Mar 18. PMID: 24636206; PMCID: PMC4046117.

9 Albers S. Eating Mindfully: How to End Mindless Eating and Enjoy a Balanced Relationship with Food. 2nd Ed. New Harbinger Publications; 2012.

Deja un comentario