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El huevo : otras curiosidades (II)

2ª PARTE

Hoy nos centraremos en otras curiosidades sobre el huevo, una vez mencionadas las características nutricionales en el post anterior.

¿Cómo saber si un huevo es fresco?

La cáscara debe estar limpia e intacta. La clara y la yema deben ser consistentes. Pueden consumirse hasta 28 días después de su puesta, pero pierden su frescura relativamente pronto (especialmente si no están refrigerados). De todos modos, hay una manera sencilla de comprobar si el huevo es fresco: la prueba del vaso de agua. Sumergelo en agua con un 10% de sal y observa (no vale para el huevo cocido, ya que siempre flota):

Fuente: ocu.org

Tipos de huevo

En el mercado siempre encontraremos los huevos de categoría A, ya que los de categoría B presentan algún defecto y se destinan exclusivamente a la industria alimentaria.

En cuanto a su peso y tamaño, podemos encontrar varias categorías:

  • Talla XL: más de 73 g
  • Talla L: entre 63 y 73 g
  • Talla M: entre 53 y 63 g
  • Talla S: menos de 53 g

Más datos

En alguna ocasión puede verse en el envase la palabra extra o extrafrescos, lo que indica que se ponen a la venta durante los 9 días posteriores a su puesta. 

Los huevos también presentan un código (del 0 al 3), que indica el tipo de cría de las gallinas ponedoras:

  • 0 para gallinas ecológicas. 
  • 1 para las gallinas camperas. 
  • 2 para las criadas en el suelo. 
  • 3 para las criadas en jaula. 

Tras este número, aparecen dos letras que indican el país de procedencia del huevo. Los siguientes dígitos identifican la granja concreta con un número para la provincia, otro para el municipio y el resto es la explotación dentro de ese municipio.

Fuente: ocu.org

El color de la cáscara, huevos blancos o marrones, viene determinado por la raza y el tipo de alimentación de la gallina que lo haya puesto. En todo caso, el color no influye ni en el sabor, ni en la calidad, ni en el valor nutritivo del huevo.

¿Cómo deben conservarse los huevos?

Los huevos deben conservarse en casa en el frigorífico, mejor en su envase y en un estante del refrigerador. El compartimento habitual en la puerta del frigorífico destinado a los huevos, no suele ser el más adecuado, ya que es la parte que presenta una mayor variedad de temperatura. 

Por el contrario, los huevos no se refrigeran en el proceso de comercialización, así se evita que sufran cambios bruscos de temperatura. Un cambio brusco de temperatura produciría condensación de humedad en la cáscara, aumentando así el riesgo de entrada de suciedad del exterior al interior a través de los poros. También se evita así la aparición de hongos en la cáscara, hecho que los haría no aptos para su consumo.

¿Puedo comer los huevos después de la fecha indicada en el envase?

En el envase de los huevos aparece la fecha de consumo preferente (no es fecha de caducidad), que suele ser máximo 28 días después de la puesta. Si los huevos se han mantenido refrigerados y mantienen su cáscara limpia e intacta, pueden consumirse incluso durante unos días después de la fecha de consumo preferente.

Imagen de Innviertlerin en Pixabay

Cuidado con el consumo de huevo crudo

No es recomendable consumir grandes cantidades de huevo crudo. Este contiene una sustancia denominada avidina que bloquea la absorción de biotina, pudiéndose producir una deficiencia de esta vitamina (muy observado en culturistas que abusan del consumo de clara cruda).  

Así pues, el tratamiento térmico del huevo es de vital importancia tanto nutricional como sanitariamente hablando. El calentamiento facilita la digestión de las proteínas de la clara, ayuda a liberar vitaminas y minerales y destruye posibles microorganismos contaminantes.

El calor también se recomienda para evitar intoxicaciones como la provocada por la salmonella. Alcanzar una temperatura de 70 °C al menos durante un par de minutos en todo el alimento garantiza su eliminación y una vez cocinados, lo más adecuado es refrigerarlos hasta su consumo y volver a alcanzar esa temperatura al calentarse de nuevo.

Otros consejos

  • No laves los huevos con agua para su conservación, esto puede facilitar la entrada de gérmenes en el huevo. Solo puedes lavarlos si vas a consumirlos inmediatamente.
  • No rompas el huevo en el borde del recipiente donde lo vas a manipular después y no separes las claras de las yemas con la propia cáscara del huevo. La contaminación ambiental podría pasar de la cáscara al interior.
  • Manipula siempre los huevos con higiene, tanto de manos, como de superficies y utensilios.
  • Puedes añadir un poco de vinagre al agua de cocción para evitar que se rompa. 
  • Desecha los huevos con olores o sabores extraños.

María Hernández, Centro de Investigación en Nutrición de la Universidad de Navarra (CIN)

Referencias:

El Huevo en la Dieta y la Salud. Instituto de estudios del huevo [Internet]. [consultado 5 Marzo 2021]. Disponible en: https://www.institutohuevo.com/

Huevos: valor nutricional y calorías. Organización de Consumidores y Usuarios (OCU). [Internet]. [consultado 9 Marzo 2021]. Disponible en: https://www.ocu.org/alimentacion/alimentos/informe/huevos-beneficios

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