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Etiqueta: alimentación sana

Tengo Diabetes Gestacional y ahora… ¿Qué como?

El diagnóstico de esta alteración metabólica puede sembrar muchas dudas e inquietudes en las mujeres gestantes. Y ahora, ¿Qué podré comer? ¿Es importante el tipo de hidrato de carbono que consumo? ¿Y la cantidad? ¿Tengo que controlar mi peso? ¿Le pasará algo a mi bebé? Este diagnóstico conlleva importantes implicaciones a corto y a largo plazo para la madre y su hijo, por lo que es necesario asegurar el mejor tratamiento posible para estas mujeres.

El tratamiento de elección cuando se diagnostica esta enfermedad es el tratamiento dietético-nutricional. Sin embargo, y puesto que parece no haber consenso sobre cuál debería ser la estrategia nutricional más idónea, conviene señalar algunos aspectos importantes.

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Photo by Negative Space on Pexels.com

Frente a las dietas clásicas, que restringían la cantidad total de hidratos de carbono, están emergiendo otras alternativas dietéticas que permiten un mayor aporte de hidratos de carbono y están teniendo buenos resultados, tanto para la madre como para el bebé. Por ello, el consejo más adecuado será el de seguir un plan de alimentación sano y equilibrado, donde las legumbres, los cereales integrales, las verduras y las frutas son alimentos imprescindibles. Además, es recomendable evitar aquellos alimentos muy ricos en grasas y azúcares y optar por hidratos de carbono de bajo índice glucémico, que conviene repartir en 3 comidas al día y en 2 o 3 aperitivos.

Aunque los hidratos de carbono son los que más van a influir en la glucemia postpandrial, el resto de macronutrientes también son importantes. Es necesario asegurar un adecuado aporte proteico y lipídico, con una distribución de patrón de dieta mediterránea.

Por otro lado, las necesidades de micronutrientes serán idénticas a las de las mujeres gestantes sin diabetes gestacional (a excepción de la suplementación preconcepcional de ácido fólico, que requiere dosis más altas).

Por lo general, se aconsejan dietas normocalóricas. Las dietas hipocalóricas se aconsejan únicamente para los casos donde la ganancia de peso es mayor a la recomendada en la gestación o cuando existe obesidad o sobrepeso preconcepcional.

Y, como no, además del tratamiento dietético, habrá que aconsejar la práctica de ejercicio físico regular. Porque en la mayoría de los casos, con dieta y ejercicio seremos capaces de alcanzar los objetivos de control de esta enfermedad: evitando la cetosis, consiguiendo niveles normales de glucemia y una ganancia de peso correcta. En una minoría de situaciones deberemos asociar fármacos, liderados por la insulina.

Y, cuando el feliz nacimiento haya acontecido, promover la lactancia en estas mujeres proporcionará beneficios para ambos.

Amelia Marí Sanchis

Médico Especialista Endocrinología y Nutrición, Profesora del Grado de Nutrición y Dietética de la Universidad de Navarra. Este año ha sido ponente en las Jornadas de Actualización en Nutrición.

Prevención de la Diabetes

La semana pasada os presentamos uno de nuestros proyectos destinado a desarrollar fórmulas nutricionales para la población prediabética: Prediabetcare. Tras la buena acogida del anterior post, esta semana continuamos hablando de la diabetes, desde el punto de vista de la prevención.

La diabetes mellitus (DM) es una enfermedad crónica caracterizada por presentar unos niveles elevados de glucosa en sangre (hiperglucemia) debido a una alteración en la producción (DM1) o en la acción (DM2) de la insulina. La importancia de esta enfermedad radica en sus complicaciones (cardiovasculares, renales, oculares, neurológicas, amputaciones, etc) y que son responsables de una mortalidad prematura en la mayor parte de los países desarrollados.

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Problema de Salud Pública

Según los datos disponibles, la prevalencia de esta enfermedad a nivel mundial va en aumento y de los 108 millones de diabéticos que había en 1980, se ha pasado a 422 millones en 2014. Desde la Federación Internacional de Diabetes señalan  que “si no se toman las medidas necesarias se pronostica que al menos 578 millones de personas (10,2% de la población) tendrán diabetes para el año 2030” y que “para el año 2045, esa cifra aumentará de manera alarmante hasta 700 millones (10,9%)”.

Con estas cifras, puede decirse que la DM constituye un grave problema de salud pública, ya que afecta cada vez más a un gran número de personas.

ALIMENTACIÓN Y ACTIVIDAD FÍSICA

La mayor parte de los casos de diabetes son de DM2 debido, fundamentalmente, a la prevalencia del sobrepeso y al sedentarismo. Así pues, es fundamental actuar en este grupo de personas con sobrepeso y sedentarias, en especial si han sido diagnosticados de prediabetes (alteración en los niveles de glucosa en sangre pero que no llegan a rebasar los umbrales diagnósticos de la diabetes). La clave es la modificación de los estilos de vida, a través de una dieta saludable y la práctica regular de actividad física. Esto es básico para poder frenar o por lo menos retrasar el desarrollo de la enfermedad.

Alimentación

Sabemos que alcanzar un peso saludable es de vital importancia en la prevención de la enfermedad. Para conseguirlo, os pueden resultar de utilidad los siguientes consejos:

. Comer diariamente abundantes frutas y verduras.

. Elegir unas correctas fuentes proteicas, evitando carnes rojas, carnes procesadas y embutidos y dando prioridad a carnes magras, pescados y proteínas de origen vegetal como legumbres, cereales integrales y frutos secos.

. Evitar el consumo de grasa saturada y grasa trans. Para ello debes evitar grasas de origen animal como la de las carnes, embutidos y lácteos enteros y priorizar el consumo de grasas insaturadas (aceite de oliva, aguacate, pescados azules y frutos secos). Para evitar la grasa trans, limita el consumo de bollería y repostería industrial, aperitivos y platos precocinados.

. Reducir el consumo de hidratos de carbono simples y azúcares. Para ello, debes preferir el consumo de cereales integrales (pan, pasta, arroz, etc) y evitar todo tipo de productos dulces, cereales refinados y bebidas azucaradas.

. Evitar el consumo de alcohol y tabaco.

Actividad física en la prevención de DM2

En este sentido, lo recomendable es practicar con regularidad algún tipo de de actividad física. El objetivo debería ser realizar al menos de 30 minutos diarios, de forma moderada.

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Cualquier ejercicio nos ofrecerá beneficios para la salud. Debemos procurar ser más activos en nuestro día a día y con pequeños cambios cotidianos, como ir al trabajo caminando, utilizar las escaleras en lugar del ascensor, o jugar con nuestros hijos o nietos por ejemplo, puede conseguirse. Además, deberemos complementar esta actividad con otros ejercicios aeróbicos, como por ejemplo caminar rápido, montar en bicicleta, nadar o hacer senderismo.

María Hernández, Centro de Investigación en Nutrición de la Universidad de Navarra (CIN)

Prevención de la diabetes tipo 2 mediante alimentación y ejercicio https://www.fundaciondiabetes.org/general/articulo/57/prevencion-de-la-diabetes-tipo-2-mediante-alimentacion-y-ejercicio

Prevención de la diabetes. Federación española de diabetes. https://fedesp.es/diabetes/prevencion/