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Etiqueta: modificación estilo de vida

Enfermedad de Hígado Graso No Alcohólico (EHGNA)

La semana pasada os hablamos sobre la enfermedad de Hígado Graso No Alcohólico con motivo del Seminario celebrado en la Universidad de Navarra sobre este tema. Hoy queremos profundizar más en esta enfermedad silenciosa, desde el punto de vista de la prevención.

PREVENCIÓN DE LA EHGNA

La pérdida de peso y la actividad física constituyen la primera línea de abordaje frente a la EHGNA. Su prevención se basa, por tanto, en la modificación del estilo de vida.

Los cambios en la alimentación y la actividad física deben ser realizados de manera gradual y controlada, con el propósito de lograr una pérdida de peso saludable y duradera.

Indicamos a continuación las claves para la prevención de EHGNA en adultos.

Puntos clave en la prevención de la EHGNA

  1. Cuidar el tipo de alimentos a consumir
  2. Utilizar formas de cocinado sencillas y saludables
  3. Ajustar las cantidades de los alimentos
  4. Llevar una vida activa

Tipo de alimentos

Optar por alimentos frescos, poco procesados, de temporada y proximidad.

Incluir alimentos bajos en azúcares sencillos (especialmente fructosa), bajos en grasa saturada y sal.

Elegir alimentos vegetales variados como frutas, legumbres, frutos secos, verduras, hortalizas, cereales y sus derivados integrales.

Mejor el consumo de pescado frente a carnes; incluir lácteos y derivados desnatados; aceite de oliva virgen extra y eliminar el consumo de alcohol como puntos más determinantes.

Modo de preparación de los alimentos

Emplear formas de cocinado sencillas que aporten nada o muy poca grasa a los alimentos como son vapor, hervido, escalfado, plancha, horno, parrilla, papillote, rehogado con poco aceite, microondas y wok. Limitar por tanto fritos, rebozados, empanados, guisos y estofados. Conviene utilizar sartenes y cazuelas antiadherentes para cocinar.

Cantidades

Adecuar las cantidades de alimento a consumir a nuestras necesidades individuales con el propósito de lograr o mantener un peso corporal saludable. De manera general, adaptarnos a las cantidades orientativas para población adulta e ir ajustándolas según nuestra respuesta.

Vida activa

Reducir el sedentarismo y mantener la práctica de actividad física de manera habitual. Lo más indicado será realizar ejercicio aeróbico como: caminar rápido, trotar suavemente, bicicleta, patinar, bailar, elíptica, etc. 3 a 5 veces por semana con una duración de unos 30 minutos. En el caso de pérdida de peso, se recomienda incrementar la duración hasta 60 minutos.

Iosune Zubieta, Centro de Investigación en Nutrición de la Universidad de Navarra (CIN).

BIBLIOGRAFÍA

  • Aller R, Fernández-Rodríguez C, lo Iacono O, Bañares R, Abad J, Carrión JA, et al. Consensus document. Management of non-alcoholic fatty liver disease (NAFLD). Clinical practice guideline. Gastroenterol Hepatol. 2018;41(5):328–49.